inyectable
Descolgamiento del óvalo facial y del cuello
Cuando los tejidos de sostén se relajan, el óvalo facial pierde definición, aparecen las líneas de marioneta y el cuello se descuelga. En los grados leves y moderados el tratamiento médico busca dar soporte a los tejidos y estimular el colágeno.
Tratamientos que ofrecemos
Hilos tensores
Los hilos tensores son suturas finas de materiales biocompatibles y reabsorbibles (principalmente polidioxanona o PDO, ácido poliláctico y policaprolactona) que se colocan bajo la piel con agujas o cánulas. Se utilizan para la flacidez leve o moderada del rostro y el cuello, con una doble finalidad: dar soporte a los tejidos y estimular la producción de colágeno a lo largo del hilo.
Tipos de hilos
Hilos lisos: sin espículas; se utilizan para la calidad de la piel en labios, ojeras, cuello y escote.
Hilos espiculados: con pequeñas espículas que sujetan el tejido; se utilizan en mejillas, comisuras, mentón y cuello.
Hilos bidireccionales: con espículas en dos direcciones, para el óvalo facial y la papada.
Zonas que se tratan
Flacidez del tercio medio e inferior del rostro (mejillas, comisuras, óvalo), cuello, cola de la ceja, papada y escote. El médico valora otras indicaciones en la consulta.
El procedimiento
Se realiza en consulta con anestesia local y dura entre 30 y 60 minutos. Puede haber inflamación, hematomas leves y molestias durante 5 a 10 días; el médico indica cuándo retomar la actividad habitual.
Qué esperar
Los cambios se valoran a lo largo de las 4 a 6 semanas siguientes. Como orientación, los hilos de PDO duran entre 6 y 12 meses y los de ácido poliláctico o policaprolactona algo más. Como cualquier acto médico, puede conllevar riesgos y efectos adversos, que el médico explica antes de firmar el consentimiento informado.