Rosácea

La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel de la cara. Se manifiesta con rojeces en mejillas, nariz y frente, vasitos visibles, sensación de calor y, a veces, granitos parecidos al acné. Evoluciona a brotes, que suelen desencadenar el sol, el calor, el alcohol, las comidas picantes o el estrés. Hoy no tiene cura, pero sí puede controlarse: en consulta valoramos el tipo de rosácea y combinamos el tratamiento médico de base con técnicas de láser y luz.

Cómo lo abordamos

  • Láser vascular, para las rojeces y los vasitos visibles
  • Terapia fotodinámica, para los brotes con granitos
  • Pauta de cuidado de la piel sensible y protección solar

Más información sobre cada tratamiento

Preguntas frecuentes

¿La rosácea se cura?

Es una enfermedad crónica, así que hablamos de controlarla: espaciar los brotes, reducir las rojeces y cuidar la piel entre uno y otro. Con un buen seguimiento muchas personas la llevan con tranquilidad.

¿Qué empeora la rosácea?

Los desencadenantes más habituales son el sol, el calor, los cambios bruscos de temperatura, el alcohol, las bebidas calientes, las comidas picantes y algunos cosméticos. Identificar los vuestros es parte del tratamiento.

¿Rosácea o acné?

Pueden parecerse porque las dos dan granitos, pero la rosácea no tiene puntos negros y sí rojez de fondo y vasitos. Se tratan de forma distinta, y por eso el diagnóstico médico va primero.

¿Cómo es la visita informativa?

Es una primera visita con el médico, sin coste, en la que os escuchamos, exploramos la zona y os explicamos qué opciones tienen sentido en vuestro caso. No hay ningún compromiso de empezar un tratamiento.

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Dónde lo valoramos

Información médica orientativa. Cada caso necesita una valoración médica presencial antes de decidir ningún tratamiento.